“La Ley nos obliga a los magistrados y al Servicio Penitenciario que los condenados por abuso sexual reciban un tratamiento después de haber sido condenados para lograr su recuperación”, aseguró la jueza de Ejecución Alicia Merched en una entrevista con LA GACETA.

- ¿Qué tipo de tratamientos realizan?

- Profesionales de la salud mental se entrevistan con ellos y, si consideran necesario, se los medica como parte del tratamiento. Pero no todos los casos son iguales. No es lo mismo una persona que comete un abuso durante un robo, que aquellos que reciben una condena por haber cometido varios ataques sexuales. En el primer caso, la mayoría son recuperables.

- ¿Y los otros?

- Son casos muy difíciles. Es como los adictos, después de un largo tratamiento de rehabilitación, se recuperan, pero no se curan. En el caso de los abusadores seriales, pedófilos e intrafamiliares el panorama es más complicado.

- ¿Por qué se da esa situación?

- Porque el tratamiento se lo desarrolla mientras están privados de su libertad. Una vez que salen de la cárcel no se realiza el seguimiento profesional. Depende del condenado que continúe con la ayuda. Una vez más, se puede comparar con las personas que se someten a tratamientos de diferentes adicciones. Mientras están bajo cuidado, no consumen; el problema aparece cuando quedan bajo su propio control.

- ¿Cuál es el nivel de reincidencia?

- El nivel de reincidencia es altísimo en los casos más graves, cercano al 100%. Hubo un caso que fue muy fuerte. Un joven que tenía cierta discapacidad había sido condenado a 10 años de prisión por el abuso de un menor de su familia. Cuando estaba por cumplir con la pena, cité a los parientes, que en este caso también eran víctimas, para preguntarles qué pretendían hacer. La respuesta que recibí es que no lo querían ni ver.

- ¿Qué pasó después?

- El condenado tenía buena conducta y se ganaba la vida trabajando en la panadería del penal. Entonces acordamos de acondicionarle una habitación en el edificio donde están los penados que ya gozan de regímenes de semilibertad. Sin embargo, un colaborador decidió llevárselo a su casa. A la semana, el penado abusó del nieto de ese hombre. Ya está en la cárcel nuevamente.

- ¿Por qué cree que se presenta este problema?

- En general son personas que han sufrido abusos durante su niñez por parte del padre o algún familiar directo. Eso les genera un trastorno muy grande, porque no ven otra manera de satisfacer su deseo sexual que con violentos ataques a menores. Esa situación se agrava porque no reciben un acompañamiento adecuado como víctimas. Sólo hacen tratamiento cuando están en el penal.